jueves, 15 de septiembre de 2016

¿Y TÚ QUE ERES, NACIONALISTA O GLOBALISTA?


Hace mucho tiempo que me di cuenta que si alguien me hubiese preguntado por mi ideología lo único que se me habría ocurrido decir es “pro-globalización” (mucho más tarde me enteré de que hay un término para eso fonéticamente mucho más correcto que es el de “globalista”. Como mucho me habría dado por añadir que en lo económico creo en el modelo europeo de la búsqueda constante de un equilibrio entre una socialdemocracia moderna y un liberalismo moderado.

Pero desde luego lo que no encajaba en mi esquema mental de ninguna manera era el viejo patrón de derecha o izquierda. No veía debate en él, porque a la vez que veía ideas muy entrecruzadas entre un lado y otro veía también muy pocas diferencias en muchos de los aspectos. Ahora he entendido porqué.

La política se presenta como un enfrentamiento de ideas (ideales) que en su mayor parte son incompatibles, al menos en un principio, pero esas ideas pueden evolucionar hasta un consenso mayoritario en la sociedad desapareciendo de facto el debate político de las ideas. Ese enfrentamiento de polos opuestos cada muchos años cambia, se supera el enfrentamiento y el debate anterior y se presenta uno nuevo.

Y oh sorpresa! En los tiempos tan calmados y reposados que nos ha tocado vivir (nótese la ironía) que raro que resulte que el debate ideologíco en la política haya cambiado. El debate de socialdemocracia vs liberalismo se ha agotado, porque la gran mayoría de las sociedades Occidentales han llegado a un consenso intermedio, un marco de ideas muy claras que a la inmensa mayoría de la población nos parecen totalmente  razonables, aceptables e incluso convenientes.


Por supuesto si te pones a buscar encuentras aun dentro de la sociedad los dos polos bien definidos, encontraras gente a la  que le parezca que vivimos en el ultra liberalismo y encontraras gente que piense que la socialdemocracia se ha comido todo el espectro político.

Lo cierto es que estamos en algún punto intermedio en el que la gran mayoría de la población compartimos unas ideas claras, tales como: la sanidad y la educación tienen que ser gratuitas, tienen que existir organismos de control, se tiene que dejar cierta libertad de maniobra a las empresas para no asfixiarlas, en lo social hay que ser tolerante con la libre elección de la gente para que vivan su vida…etc. Al final todo el debate se reduce a tocar unos puntos arriba o abajo el impuesto X, es decir en la práctica no hay debate.

Por tanto ese esquema está superado y hoy en día no cabe. ¿Cuál es el nuevo debate ideológico que surge por tanto dentro de la política? El de los globalitas vs nacionalistas.

 




Hemos explicado muchas veces aquí como el fenómeno de globalización es imparable y hemos tratado de explicar varias de sus consecuencias. Pero nunca nos hemos planteado si todo el mundo quiere eso. Pues resulta que como en todo, hay gente que lo vemos con buenos ojos y gente que lo ve con no tan buenos.

Como hemos dicho muchas veces aquí la globalización implica que el proteccionismo de Occidente respeto a sus ciudadanos se acaba y hay gente que quiere mantener ese proteccionismo. Ahí es donde nace la figura del nacionalista, que aboga por dar un paso atrás (o 27) en el proceso de globalización y vivir bajo el protectorado de su Estado.

Hace tiempo vi un video que reconozco que en su día me chocó de Ángela Merkel el día que ganó sus últimas elecciones, le pasaron una bandera alemana y la rechazó (os dejo el video).

La razón por la que Merkel rechazó la bandera alemana es la misma por la que a mi hace muchos años que me dejó de apetecer sacar la bandera española. En el nuevo esquema político para un globalista no tiene sentido alguno remarcar los símbolos nacionales. Para un globalista lo nacional es un marco caduco, representa lo viejo y el miedo al cambio.



Esto no quiere decir que todo marco que no sea global vaya a desaparecer, al contrario, ya lo hemos dicho por aquí alguna vez también: el futuro de la política tal y como la conocemos es la municipal. El futuro es de los ayuntamientos, son la institución más cercana al ciudadano y por tanto la más adecuada para preocuparse de él. Si a eso le añadimos que las ciudades no van a dejar de crecer, pues blanco y en botella. Un mundo global es un mundo de ciudades, no de países.

Unos de los mayores miedos de los nacionalistas frente a la globalización es que nos lleve a todos a vivir en peores condiciones. Es innegable que en un proceso de equilibrio las dos partes tienden a confluir en algún punto intermedio, pero lo cierto es que nuestra parte  está demostrando pesar mucho más que la otra y llevarse el juego a nuestro terreno. Citando a Cristina Garmendia: “Dentro de 50 años China se parecerá mucho más a Europa que Europa a China”. Desde luego la tendencia de los últimos lustros así lo demuestra sobradisimamente.



Precisamente uno de los chinos más famosos de nuestros días, Jack Ma, fundador de Alibaba, le mandaba la semana pasada un mensaje al nacionalista Donald Trump: “Cuando se para el comercio, comienzan las guerras”. Recuerda mucho a la del escritor, economista y legislador francés del S.XIX, Frederic Bastiat:


Así que para finalizar una pregunta para todos aquellos que hace tiempo que ya no se sienten identificados con el viejo debate político de izquierda o derecha:¿Y tú que eres? ¿nacionalista o globalista?

Un saludo.



FICHARA

El video de Merkel:



viernes, 1 de abril de 2016

EUROPA NECESITA A SU CARRIE MATHISON



Homeland hace tiempo que se convirtió en una de mis series favoritas, ayer mismo acabe la 5ta temporada y no puedo más que reafirmarme en que es una de las mejores series jamás realizadas. Motivos para ello hay varios (adelanto que puede haber algún ligero spoiler aunque intentare que no sean muy explícitos):

1/ Es una serie que ha sabido reinventarse como ninguna otra. Lo que empezó siendo una historia de una agente de la CIA que se las tuvo que ver con un “héroe americano” un tanto particular, ha acabado siendo una historia en tiempo real de lo que ocurre en el mundo explicada desde fuera de las fronteras de USA, ya sea desde el corazón de Pakistán en Islamabad (temporada 4) o desde el corazón de Europa en Berlín (temporada 5).

2/ Porque es una serie que te pone en tiempo real en la TV el que seguramente será el tema más complicado al que ahora se enfrenta el mundo de una forma tan brutal que casi da miedo. Nunca sabes si el telediario te va a hacer un spoiler sobre el capítulo de Homeland de la semana que viene  o si Homeland te lo va a hacer sobre el telediario de dentro de 3 días.

3/ Porque es una serie que a pesar de ser “Made in USA” ha sabido abrirse al mundo y hacer que cualquiera pueda identificarse con las tramas que en ella ocurren. Que en su cabecera hayan pasado de poner citas de presidentes de USA a abrirla citando a Ángela Merkel o que hayan cerrado una temporada entera sin tener un solo segundo de ambientación en USA tiene mucho mérito para ser americanos. ¿Alguien recuerda una de barras y estrellas en esta 5ta temporada? Quizás se me haya pasado pero no recuerdo haber visto ni una sola.

4/ Porque se deja ver en VO, a pesar de lo enrevesadas de algunas de sus tramas se nota que está hecha no para ser consumida en USA si no para ser disfrutada a lo largo y ancho del globo sin tener que recurrir a doblajes.

5/ Porque a pesar de tratar un tema tremendamente delicado como el Yihadismo saben hacerlo con suma inteligencia. Sin caer en las torpezas del racismo y dejando claro que no es un problema cultural ni religioso, es un problema de fanatismos.

6/ Por haber creado el personaje femenino más interesante de la TV: Carrie Mathison, una agente bipolar de la CIA fuera de serie que alcanza sus momentos de máximo esplendor cuando deja de medicarse. Un personaje irrepetible que ha llevado a Claire Danes a consolidarse bajo mi punto de vista, como la mejor actriz del panorama actual tanto televisivo como cinematográfico.  

En la 5ta temporada vemos como Carrie Mathison sigue salvando el mundo y ahora ya ni siquiera necesita ser agente de la CIA para hacerlo. Ahora vive en la civilizada Berlín, se mueve en bici y vive una vida tranquila como colaboradora de una agencia privada. Pero como los malos siempre están ahí se hace inevitable que acabe saliendo el instinto de esta ex agente rubia que le impide ponerse de lado cuando el mundo la necesita.

Y resulta que la parte del mundo que la necesita ahora está a este lado del charco. Resulta que ahora los malos atacan a Europa ¿les suena de algo verdad?, ya les dije que uno puede confundir fácilmente un capítulo de Homeland con un telediario.




Y es que Europa tiene un problema muy grave. En un mundo que va a la velocidad de la luz, Europa sigue formándose a pasos de tortuga. Yo era de los que justificaban que un “Inmenso Imperio Moderno” no se construye en 2 días, pero ojo que el inmovilismo puede resultar fatal.

Lo puse por aquí hace dos años y medio ya ¿alguien me puede explicar a que esperamos a tener una CIA Europea? O dejamos de desconfiar unos Estados de otros y damos un paso al frente decisivo o todo este gran proyecto europeo puede ponerse en peligro.

Necesitamos MÁS EUROPA y la necesitamos YA!. Haber consolidado el € está muy bien, hacer la unión bancaria era el siguiente paso lógico, pero ahora necesitamos una unión militar y de inteligencia. Para ayer.

Que no se duerman los de “arriba”, esto no puede ser algo a poner en marcha para 10 años. Hay que reivindicarlo ya. Me gusta oír decir al Sr. Rivera que quiere vivir en los Estados Unidos de Europa siempre que tiene ocasión de decirlo. Me parece genial Albert, pero es hora de ser más concreto y valiente. De momento el Sr. Iglesias (Podemos) y el Sr. Margallo (Partido Popular) te llevan ventaja. 
El primero pidió hace unos meses la unión de los ejércitos Europeos y el segundo ha pedido hace unos días la creación de un FBI Europeo. ¿Usted que pide Sr. Rivera? ¿Qué propone? Porque debería de tener ya una idea clara encima de la mesa, y reivindicarla día y noche. Debería de tener el discurso preparado al respecto también en inglés por si algún día llega a verse con Merkel y tiene que decírselo delante de una cámara.




La política de hoy es circo y teatro, ya lo sabemos, pero al menos que los payasos tengan un discurso que decir. Los europeos queremos propuestas. Que nos digan que estructuras militares y de inteligencia van a crear. ¿Van a diferenciar agencias entre inteligencia interna y externa a lo MI5/MI6 (UK) o FBI/CIA (USA) o van a aprender de los errores de estos y van a crear una agencia única? ¿Qué van a hacer con los soldaditos de los 28 países miembro? ¿Realmente están pensando en hacer algo o esperan a que Carrie Mathison aparezca milagrosamente para salvarnos el pellejo? ¿Les da igual lo que pase con el pellejo de los ciudadanos europeos?

De verdad que todo esto son cuestiones que me intrigan. Quizás los productores de Showtime hayan sido muy generosos y nos hayan hecho sentir a los ciudadanos del viejo continente que la agente Mathison va a estar ahí para salvarnos. La han sacado de América y de los infiernos del Oriente Medio para meterla en el corazón de Europa y que acabe salvando vidas de alemanes de a pie, por cierto, más con la colaboración de la BND, que la dejan muy bien parada, que con la de una CIA que quedan como torpes.




Pero el mundo real es otra cosa, en el mundo real no existe Carrie Mathison, los americanos nos la han cedido en la ficción pero no podemos esperar a que nos la cedan en la vida real. Y por eso Europa si de verdad quiere ser algo, debe de plantearse ya crear su Carrie Mathison, y aunque en una serie de TV europea también estaría muy bien verla, sinceramente si la crean de verdad casi que mejor.


FICHARA

viernes, 11 de marzo de 2016

CIVILIZACIÓN TIPO 1




Debido a un artículo que un amigo ha puesto en Facebook y del que les dejo el enlace por ahí abajo, hoy después de mucho tiempo me he animado a escribir por aquí. Y es que iba a contestarle con unas líneas en la propia red social, pero el tema da para mucho más.

El artículo en cuestión habla de cómo actualmente se está dándole vueltas ya al tema de organizar todo el transporte mundial de forma automatizada y coordinada por un mismo software.

El tema se viene comentando desde hace algo más de un año, al primero que se lo oí fue a Carlos Barrabes, el cual comentaba que si Uber está valorada en decenas de miles de millones de dólares, es porque hay quien piensa que será su software el que controlará todo el transporte mundial.

Hablamos de un único software que controle toda máquina que se mueva (y que lo hará de forma autónoma), desde coches hasta barcos pasando por aviones, trenes, camiones o drones. Una coordinación planetaria del transporte total de mercancías y personas controlada por un mismo software.

Si se paran un momento a pensarlo el tema es increíblemente profundo y nos pone encima de la mesa una cantidad de cuestiones que cada una de ellas de por si son un desafío increíble.

Para empezar que haya un único software mundial que controle todo el transporte planetario lo primero que me lleva a pensar es que es totalmente una actuación propia de una civilización de Tipo 1.

Para los que no seáis tan frikis como yo del asunto y nunca hayáis oído hablar de la civilización Tipo 1, os comento: La civilización Tipo 1, es el segundo tipo de civilización en la escala de Kardashov, que fue un astrofísico ruso del siglo pasado que dividió la evolución de las especies inteligentes en una escala del 0 al 3. La civilización Tipo 0 correspondería a lo que hemos conocido siempre nosotros, una civilización que dentro de un mismo planeta se divide en diferentes pueblos bastantes descoordinados entre si y que no son capaces de aprovechar toda la energía de su propio planeta.


                                     Foto de Nikolái Kardashov


Una civilización Tipo 1 sería lo que estamos conociendo como globalización, pero llevada hasta el final, funcionando la civilización como una unidad de forma coordinada consigo misma, algo así como “La unión de un solo pueblo planetario”, que además fuese capaz de aprovechar y controlar toda la energía de su propio planeta.

Aunque la cosa pueda sonar bastante fantasiosa, el propio Carl Sagan, se molestó en los años 70 en calcular en que punto de la evolución estábamos mediante fórmulas matemáticas, y le salió que por entonces estábamos en un 0.7.

Hoy en día se dice que cosas como el inglés, la Unión Europea, o Internet son 3 pruebas evidentes de que estamos avanzando muy rápido hacia una civilización de Tipo 1. El inglés por ser el idioma que de facto se está convirtiendo en el idioma planetario, ya que el idioma más hablado del mundo no es el Chino o el Español, es de muy muy lejos, el llamado “Bad English”, es decir, que hay ya a día de hoy un % más que importante de gente en este planeta que tiene unos conocimientos mínimos de inglés para poder comunicarse aunque sea para conceptos muy básicos con otra persona que también hable “Bad English”. Esto, no es ni más ni menos que el nacimiento del idioma de una civilización Tipo 1.

La Unión Europea se toma como el ensayo para dar el paso a un “Gobierno Mundial”. Es evidente que en la Unión Europea sus estados miembros han perdido la soberanía y se la han cedido a un “ente” que nadie sabría definir con exactitud a día de hoy. Es el ensayo de ver qué ocurriría al eliminar el concepto país y establecer unas normas comunes a un nivel superior.

                                                                        Foto de Carl Sagan


Dando otra vuelta de tuerca, el polémico TTIP (más polémico por la falta de transparencia con la que se está llevando el tema y las confabulaciones que a eso da pie más que otra cosa), es llevar este mismo concepto a un nivel superior. Ya ni siquiera habrán normas a nivel continental, ya no será ni la UE ni USA las que pongan las normas o medien judicialmente ante un conflicto entre empresas, se crea un organismo global, que actúe de forma independiente a cualquier país.

Lógicamente esto tiene unas implicaciones tremendas, lo cual lleva a que nadie sepa como exponerlo con claridad ante “el pueblo” (de ahí su ocultismo) y de ahí la alarma entre los que oyen voces sobre de que va todo esto.

Ojo, no pretendo hacer ningún juicio de valor, no se tomen esto como una crítica de ataque a lo que está pasando, no es mi estilo hacer algo así, solo intento ver de forma conjunta lo que pasa y tratar de exponerlo y explicarlo. Después que cada uno reflexione con la información que le llega.

En cuanto a Internet, nos ha interconectado a todos por primera vez en la historia de la humanidad, (vamos camino de que todo ser humano este metido en Internet con dispositivos que tienden a coste 0 y cobertura plena a nivel mundial), y no hace falta explicar aquí las consecuencias que eso está teniendo y como está cambiando el mundo.

Tres ejemplos claros de que avanzamos a un ritmo interesante hacia una civilización Tipo 1, pero es que como os decía al principio, el tema de un software mundial que controle el transporte de todo el mundo es un paso como mínimo igual de potente que los 3 anteriores, sino mucho más.

Imaginaros lo que sería que un software supiese en todo momento donde están todos los automóviles, barcos, trenes, aviones y drones del mundo a la vez, y que pudiese coordinarlos entre sí. La eficiencia y efectividad en el mundo del transporte de mercancías y personas se elevaría exponencialmente. Se eliminarían accidentes (el software sabe en todo momento donde esta cada elemento), se optimizarían tiempos (puede coordinar todos los aparatos entre sí), se optimizarían recursos de energía, costes de personal…etc.





Pero pensemos en la otra cara de la moneda. No voy a entrar en qué pasaría en caso de avería o caída del sistema, voy a dar por supuesto que a nivel técnico es infalible, pero planteémonos una cosa: ¿Qué clase de poder se le daría a quien controle algo así? Por casi seguro que sería directamente la persona más poderosa del planeta. ¿Quién elige quién es esa persona? ¿Hacemos entonces que no lo controle nadie y que el sistema sea autónomo por sí mismo? ¿Creamos el Skynet (acuérdense de la peli de Terminator) del mundo del transporte?

Piensen también en las consecuencias que tendría un software del que hablamos a nivel militar. ¿Tendría sentido que un mismo software mundial controlase todos los vehículos militares del mundo? ¿Se atacarían a sí mismos? ¿Sería una forma de asegurar la paz mundial porque sería absurdo pensar que un mismo software va a hacer que se ataquen entre si los diferentes vehículos/aviones/drones que controla?

El tema es bastante vertiginoso. A mi parecer, más allá de la viabilidad técnica plena, para la cual fácilmente podría faltar aún un cuarto de siglo, está el tema de solventar todas estas cuestiones que planteo.

Avanzar hacia una civilización Tipo 1 conlleva hacer una ultraconcentración de poder sobre muy pocas personas (o entes), y eso es una apuesta muy muy fuerte. Por eso dicen que el momento más delicado en toda evolución de especie inteligente es cuando están lo más arriba del Tipo 0 y están a punto de pasar al Tipo 1. Si se llega al Tipo 1 genial, pero si no, puede ser el momento en el que la civilización se destruya a sí misma, ya que han conseguido la tecnología necesaria para hacerlo, y no han llegado a dar el paso de llegar al Tipo 1 (las armas nucleares en su día se pusieron de ejemplo de esto).

Por eso bajo el modelo teórico de Kardashov se piensa que han podido existir muchísimas civilizaciones de Tipo 0 que han evolucionado hasta quedarse a las puertas de una Tipo 1 destruyéndose a sí mismas poco antes de llegar.

En base a ese modelo teórico, podemos decir sin duda que estamos ante el momento más desafiante de la historia de la humanidad, porque recuerden que Carl Sagan ya dijo a principios de los setenta que estábamos en el punto 0.7 de la escala, y al paso que vamos todo hace pensar que a lo largo de este S.XXI nos estamos aproximando a un buen ritmo hacia el Tipo 1.

¿Llegaremos al Tipo 1 o nos quedaremos a las puertas y todo se acabará ahí?

Repito que esto no lo escribo con una intención de ataque o crítica destructiva, solo pretendo exponer ideas de una forma que intenta ser ordenada. De hecho, el tema de ver en directo el salto evolutivo de una especie inteligente de un Tipo de civilización otra del nivel superior me parece increíblemente fascinante, dejando ahora de un lado los retos y amenazas que ello pueda conllevar.

Es como llegar al final de una noche de juego en un casino donde después de haber amasado una fortuna alguien se lo juega todo al rojo, como espectáculo no me digan que no resulta interesante. Eso sí, espero que esto no se haga de esa manera, que nadie se juegue todo lo que hemos alcanzado al azar y que cada paso que se dé esté perfectamente controlado.

Por cierto, si no conocen la serie Rick y Morty, se la recomiendo encarecidamente, es una serie de dibujos transgresores para adultos que da una vuelta de tuerca a todo lo visto hasta ahora. Les hablo de ellos porque en su última temporada dedican un capitulo a lo que sería una civilización Tipo 1, y van a un planeta donde un único ser llamado “UNIDAD” controla a todos los seres que habitan en él. (Acuérdense del software único mundial del que les hablaba antes)





Y es que de este tema de la civilización Tipo 1 es sin duda algo de lo que cada vez se va a hablar más. No me extrañaría nada que acabase saliendo alguna serie o película dedicada a esto.

En fin, creo que esta es la entrada del blog más rayante que he escrito nunca, (que ya tiene mérito la cosa) pero es que época curiosa la que nos ha tocado vivir (seguramente la más “curiosa” de toda nuestra historia evolutiva).

Y aquí el artículo que puso mi amigo en Facebook y causante de toda esta fumada que me acabo de pegar:

www.globalguerrillas.typepad.com/globalguerrillas/2016/03/robotic-transportation-.html


Saludos y mucha suerte para todos.


FICHARA. 

miércoles, 18 de noviembre de 2015

IVA AL 23%





Una de las cosas que vamos a ver en todo este proceso de cambio de modelo que estamos viviendo, es una reestructuración completa del sistema fiscal. Los europeos además tenemos la añadidura de que vamos a vivir el proceso de nuestra propia unificación fiscal, para la cual se tendrán que armonizar criterios.


Una vez más, estos criterios no obedecerán a una voluntad política, y serán en mayor medida una cuestión técnica. Por eso no solo Europa jugará con unas normas unificadas, si no que el mundo tiende, en su conjunto, a tener políticas fiscales muy similares.


El principal dilema que suele plantearse la gente cuando se habla de cuestiones fiscales es si la mayor carga fiscal debe de ser directa (simplificando, básicamente lo que entendemos por IRPF) o indirecta (simplificando, básicamente lo que entendemos por IVA).


En el modelo anterior, donde el “bienestar” de la gente,  o lo “bien que le podía ir en la vida” se medía fundamentalmente por su capacidad de consumo, existía un criterio muy generalizado de que la mayor carga fiscal debía de ser directa, y dejar la indirecta lo más baja posible. 



De esta manera, se pretendía disminuir las diferencias de poder adquisitivo entre los distintos ciudadanos de una sociedad, fomentando así que los que menos ingresos tuviesen también pudiesen acceder a una cierta capacidad de consumo.  Esto (y de nuevo una vez más) no correspondía a satisfacer una demanda de la sociedad, (aunque por propaganda así se pudo vender), sino que correspondía a un interés del propio modelo, que recordemos estaba basado en el hiperconsumo. Así que evidentemente a un modelo basado en el hiperconsumo, le interesaba una política fiscal que fomentase el consumo, es de cajón.


Pero ahora, a las puertas de un nuevo modelo, de  una nueva era a la que ya se le está llamando “La era del post consumo”,  los principios por los que el modelo se va a regir para poder sobrevivir dentro del sistema van a ser distintos, y por lo tanto los criterios fiscales se van a adaptar a ello.


¿Y qué es lo que pasa en el nuevo modelo? Pues que cada vez va a ser más difícil “trabajar” y lo pongo entre comillas porque el propio concepto del trabajo puede cambiar tanto que ni siquiera estoy seguro de que utilizar la misma palabra que hemos usado hasta ahora sea lo más apropiado. En cualquier caso podríamos decir que cada vez va a ser más difícil “ser capaz de desarrollar una actividad que cree valor”, sí, así sin duda creo que queda mucho mejor.




Por lo tanto, en un entorno en el que el modelo ya no va a ser el fomento del hiperconsumo, y en el que crear valor cada vez va a ser más difícil ¿cuál es por pura lógica el criterio fiscal que puede preverse?  Pues sin duda uno en el que se penalice el “trabajo” o  “la creación de valor” mucho menos que ahora, y que en contrapartida se penalice el consumo.


Mirémoslo de otra forma, y hagámonos estas dos preguntas: ¿Quiénes son los más beneficiados del sistema?; ¿Y los que más aportan al sistema? (nótese que aquí hablo de sistema y no de modelo).


Cuando a la gente se le plantean esas dos preguntas caen siempre en el mismo error: Pensar las respuestas en base a grupos determinados de personas. “Los más beneficiados del sistema son “tales” y los que más aportan al sistema son “tales otros”. 


Generalmente la frase queda como “Los que más se benefician del sistema son los ricos y los que más aportan son los trabajadores”.


Pero démosle una vuelta a esto: ¿Y si en vez de pensar en beneficiarios y aportadores como grupos cerrados de personas pensamos en beneficiados y aportadores en acciones concretas de cualquier persona? Es decir, ¿y si todos fuésemos al mismo tiempo los mayores beneficiados del sistema y también pudiésemos ser los mayores aportadores al sistema?


Pues por sorprendente que les parezca es así: todos y cada uno de nosotros somos los mayores beneficiados del sistema cuando actuamos como consumidores, disfrutamos de lo que el sistema nos da, fruto del trabajo de otros. Y por tanto como un yin yang perfecto en el que se compensa una fuerza con la otra, también todos nosotros podemos ser los mayores aportadores del sistema cuando trabajamos, o como yo prefiero expresarlo, “cuando realizamos alguna actividad que aporte valor a los demás”.


Así que visto desde un punto de vista de la “justicia fiscal” es de pura lógica que todos nosotros hagamos un esfuerzo de compensación a la sociedad cuando disfrutamos de ser los mayores beneficiados del sistema, y al mismo tiempo, y máxime teniendo presente que la creación de valor va a ser cada vez más compleja, es de pura lógica también, penalizar lo menos posible a aquel que sea capaz de crear valor para los demás, convirtiéndose en ese momento en aportador al sistema.





Por supuesto los impuestos indirectos no deberían de ser tan fijos como lo son actualmente, no deberían de haber 2 o 3 escalones de IVA, si no muchos más, y en servicios como el gas, agua o la electricidad ni siquiera deberían de ser escalonados, sino continuamente crecientes de forma exponencial. Para que se entienda: llevado al límite sería plantear que los primeros litros de agua o los primeros kWh consumidos por una persona en su casa fuesen gratis a base de un IVA negativo, y que esto se pagase con un IVA exponencialmente creciente de quienes más consumiesen. Así mismo deberían de aparecer IVAs especialmente altos a productos determinados.



Todo eso puede quedar lejos, pero lo que no queda nada lejos es que el IVA general, el que nos afecta en la gran cantidad de bienes que consumimos, tienda al alza.


Y termino el texto diciendo lo mismo que cuando he empezado, esto no es cuestión de una voluntad política, cada vez menos cosas lo son. Por eso, independientemente de la composición de colores del próximo gobierno, es de esperar que en no mucho tiempo veamos un tipo de IVA general al 23 %.


Saludos.


FICHARA