martes, 26 de agosto de 2014

RTI, LAS 3 LETRAS QUE LO CAMBIARÁN TODO






Ni los que estábamos más convencidos de que la revolución robótica acabaría por llegar pensábamos que la tuviésemos tan encima. Aquello que veíamos en películas futuristas de los 80 de que los robots harían muchos de los trabajos que entonces hacían los humanos ya nos está pisando los talones, y es que al fin y al cabo ya hace unos cuantos años de aquello, y si no que se lo digan a Marty McFly que el año que viene será el año de su viaje en el tiempo en Back to The Future II.

Si algo les encanta a los americanos es parametrizarlo todo, pasar cualquier cosa a un ratio o escala que se pueda medir, sacar estadísticas y transformarlo todo en un número o un porcentaje de algo.

Pues bien, siguiendo la propia lógica de las cosas ya ha ocurrido lo que era inevitable, como siempre, cuando ocurre algo de esto a posteriori parece algo obvio que podría haber sido previsible, yo les confieso que jamás se me pasó por la cabeza algo así.

Y es que ya se ha parido el ratio que mide, contabiliza o en definitiva transmite en un número y por tanto es susceptible de crear comparativos, el grado al que está expuesto nuestro puesto de trabajo, el de la vecina y el de nuestro primo en acabar siendo realizado por un robot.

Acuérdense bien de estas 3 letras porque oirán hablar mucho de ellas en menos tiempo de lo que imaginan: RTI, las siglas de “Routine Task Intensity”, es decir, Intensidad Rutinaria de Trabajo.

Y es que si algo saben hacer bien los robots es repetir la misma cosa 1 millón de veces sin cometer fallos, cansarse o sentir aburrimiento o frustración. Por el contrario, donde fallan estrepitosamente es a la hora de ser creativos, improvisar o involucrarse en el desarrollo y formación de humanos.




Jemery Rifkin ha dicho que en algún momento del S.XXI solo hará falta el 5% de la población mundial para crear el 100% del PIB. Yo no sé si será el 5, el 10 o el 15, lo que está clarísimo es que la gente necesaria en el sistema será sensiblemente inferior a la actual.

Lógicamente estamos hablando de un fenómeno histórico al nivel de la Revolución Industrial, cuando pasa algo así cambia todo, empezando por la estructura social, la cual acaba siendo algo ni remotamente parecido a lo que era antes.

En realidad, hay muchísimas similitudes entre aquel fenómeno que se inició en la Inglaterra del S.XVIII y el que estamos a punto de vivir. No es casual que el inicio del fin de la esclavitud se diese en el mismo sitio y en la misma época que la Revolución Industrial, a fin de cuentas, ¿para qué vas a tener a la gente recogiendo algodón si el trabajo de cientos de ellos lo puedes hacer con una sola máquina? Es más, algunos de ellos podrían acabar desarrollando sus talentos y elaborando tareas de mucho más valor.




Pues algo muy similar es lo que se nos viene encima. Los trabajos más pesados, rutinarios, peor pagados y que menos proyección profesional ofrecen serán los que los acaben desarrollando las máquinas. En definitiva, estas acabaran sustituyendo a la gente más esclavizada del sistema actual, como ocurrió en la Inglaterra del S.XVIII.

Como siempre digo, no quiero venderle a nadie un camino de rosas, porque de seguro que no va a ser así. Las transiciones siempre son difíciles, y si algo va a ser el S.XXI es un periodo profundamente transicional, por eso en términos históricos acabará siendo tan importante.

Pero en lo que no podemos caer es el cerrilismo, en la oposición al progreso y al avance tecnológico, ni siquiera cuando nuestro modo de vida particular se vea alterado por ello. Porque las sociedades que caigan en eso serán las que peores paradas salgan de esta Revolución Robótica que está a punto de comenzar.

Este verano, La Universidad de Toronto ha hecho un experimento increíble, uno de esos que demuestran que tipo de sociedades se van a adaptar a la perfección a todo esto de lo que venimos hablando.

Y es que HitchBox, un pequeño robot con un peculiar atuendo se ha cruzado toda Canadá haciendo autostop. Ha sido el fenómeno del verano, todo el mundo quería conocerlo, hacerse fotos con él y por supuesto hacerle un sitio en su coche.




Lo mejor de todo, es que el objetivo del proyecto era ver como interactuaba la sociedad canadiense con el robot, es decir que era un experimento más sociológico que tecnológico. El resultado ha sido todo un éxito.

Así que por favor no nos empeñemos en seguir recogiendo el algodón a mano y miremos las cosas con una perspectiva más amplia, porque si como sociedad no estamos preparados para algo así, ha quedado demostrado que otras sí que lo están.

“Si hay algo imparable, en la historia, es la tecnología”. Santiago Niño Becerra.


FICHARA

domingo, 10 de agosto de 2014

SI HAY VIDA NO HAY GARANTIAS






Siempre que se produce un gran cambio social, aparecen conceptos nuevos, y desaparecen otros que hasta ese momento se habían considerado útiles. Si asimilar conceptos nuevos puede ser una labor altamente dificultosa y que requiere su tiempo de adaptación, el olvidar conceptos que hasta ese momento se habían considerado pilares de la estructura social, suele ser mucho más complicado todavía.


Uno de los conceptos que considero que no va a tener sentido en el modelo al que vamos es el de garantía. Hasta ahora muchas cosas se daban por garantizadas, o así al menos se le vendía a la gente. “Haz esto y como recompensa tendrás aquello”. “Estudia y tendrás un buen trabajo” “Cotiza y tendrás una buena pensión”. 


Esos serian varios de los ejemplos más recurridos de supuestas “garantías” que nos ofrecía el sistema, o mejor dicho el modelo, porque como ya hemos dicho el sistema de momento va a seguir siendo el mismo, lo que está cambiando es el modelo.


Aquí hay (lo ha habido siempre) un grave problema de fondo. Y es que el concepto en sí mismo de vida choca frontalmente con el de garantía. Si estás vivo no puede haber garantías, porque lo único garantizado de verdad cuando se está vivo es que algún día se dejará de estarlo. Por tanto “garantía” y “vida” son dos conceptos antagónicos, opuestos en su misma definición.




¿Entonces por qué hasta ahora se ha hablado tanto de garantías? Bueno pues fíjense simplemente en cuando se utiliza ese término, ni más ni menos que cuando se quiere publicitar algo.“Con este detergente tendrá la máxima blancura garantizada” “Con este fondo de inversión tendrá la máxima rentabilidad garantizada”  “En esta universidad le garantizamos la mejor educación para su hijo”, etc.


Es decir, se usa el término garantía cuando hay competencia y quieres lanzar un mensaje publicitario que te diferencie de tus competidores, vendiéndole a la gente la tranquilidad de que lo tuyo va a funcionar mejor.


Pues exactamente eso es lo que se hizo con el modelo durante la segunda mitad del SXX. Durante aquellas décadas nuestro modelo competía con otro modelo rival, y por lo tanto necesitaba “venderse” a sus propios ciudadanos. Así se creó la propaganda del propio modelo, que se vendía a sí mismo, pretendiendo tranquilizar a la gente y que esta se sintiese cubierta por las “garantías” que el mismo ofrecía.


La gente vivía tranquila pensando que tenía garantizada la sanidad, la educación, el trabajo o en su defecto el ingreso del paro, las pensiones, la seguridad, cierta capacidad de consumo… 


Desde un punto de vista racional lo lógico habría sido explicar que aquello se daba en aquel momento porque unas condiciones determinadas lo permitían, pero que si cambiaban las condiciones que hacían aquello posible, pues lógicamente todo aquello se dejaría de dar.


Pero claro explicarlo de aquella manera habría supuesto incertidumbre para la gente, y cuando hay incertidumbre muchas veces hay miedo (tampoco debería de ser así) y el modelo lo que buscaba era todo lo contrario, necesita tranquilizar a la gente y que esta creyese en él, así que como un producto cualquiera más se vendió con mensajes que le daban “garantías” a la gente.


Esto tiene gravísimas consecuencias, como que la gente acabe cogiendo aversión a correr riesgos.  Si a la gente la programas para que una acción ” X” siempre tenga garantizada una reacción “Y”,  la descolocas si un día le pides que haga “X” sin tener la garantía de que el resultado vaya a ser “Y”.



Así hay una generación (en realidad son varias) que no conciben que su Estado no les pueda garantizar ciertos servicios, y lo que es mucho peor, no conciben realizar un movimiento sin estar seguros del resultado.


Lógicamente con un planteamiento así la humanidad nunca habría avanzado. La evolución, el progreso, el avance, la vida en si misma, conllevan riesgos, aventuras, incertidumbre, lanzarse a buscar sin saber qué es lo que vas a encontrar, soñar.



Por eso mismo buscar o exigir la garantía de algo es uno de los peores (si no el peor) freno contra el avance.  Garantía y vida chocan, en consecuencia mientras haya vida no puede haber garantías, porque lo único garantizado de verdad es que algún día dejaremos la vida, así que por lo que a mí respecta que las “garantías” permanezcan lejos durante el mayor tiempo posible.



FICHARA

viernes, 1 de agosto de 2014

ESTAFA PIRAMIDAL







Una de las cosas que más me alucinan de las generaciones Occidentales de las últimas décadas es como en muchos países la gente ha aceptado que sus Estados les obliguen a formar parte de una estafa piramidal de libro.

Para el que lo desconozca una estafa o un timo piramidal consiste en montar una cartera de inversión cuyo retorno se basa no en el rendimiento del capital invertido, sino simplemente en los ingresos que se suponen que harán los futuros miembros.

El problema evidentemente está en que para que funcione cada vez tiene que ser mayor el número de personas adheridas al sistema, para que la base sea lo suficientemente grande para financiar a los de arriba.

Posteriormente tiene que aparecer una nueva base aun mayor para financiar a la base anterior que ya habrá subido de nivel, y así sucesivamente hasta el infinito.

Si la base deja de crecer y se mantiene en un número estable, el sistema empieza a fallar, porque cada nuevo miembro tendría que financiar él solo a otro miembro del escalón superior, lo que le supondría una carga asfixiante. Y por supuesto si la base decrece la caída puede llegar a ser en picado.

Lógicamente montar este tipo de estructuras de inversión es absolutamente ilegal, puesto que es del todo insostenible y aunque al principio y durante un tiempo puede hacerle ganar mucho dinero a los primeros en entrar, es de cajón que pronto o tarde habrán inversores que no podrán recuperar un capital equivalente al invertido, y en el límite los últimos en entrar lo perderían todo.

Por desgracia, este tipo de timos reaparecen de vez en cuando camuflados de muy diferentes maneras, unos de los casos más sonados de los últimos años fue el caso Madoff de EEUU que se destapó y se vino abajo cuando en la crisis del 2008 ya no aparecieron nuevos inversores que alimentasen la base de la pirámide.




Como ya he dicho, por supuesto este tipo de prácticas es totalmente ilegal, ya que se basan en un crecimiento al infinito de la gente que va entrando en él y como eso es imposible pues siempre acaban cayendo.

Ninguna cartera de inversión privada se puede gestionar bajo estos principios, pero en muchos países Occidentales, existe una lamentable excepción: si esta estafa la lleva a cabo el Estado entonces se da por buena y es totalmente legal.

Y de esta forma es como nacieron los sistemas de pensiones no capitalizables como el que existe por ejemplo en España. (O Expaña como me gusta llamarla en este blog).
¿Por qué se puso en marcha y se permitió algo así? Bueno pues yo creo que fue básicamente por dos razones:

-1/ Porque se podía hacer. Les salían los números. Como es lógico al comienzo de una estafa piramidal, la cosa funciona, y los primeros en entrar efectivamente pueden ganar mucha pasta. Si esto lo extrapolas a nivel estatal y la estafa la planteas sobre decenas de millones de personas, la inercia del arranque hasta que el sistema empieza a fallar pueden ser décadas, máxime si en el momento del arranque tienes una estructura poblacional donde hay muchos más jóvenes que mayores y sabes  que la relación trabajador-pensionista te va a ser favorable. ¿Es sostenible en el tiempo? Sabes desde el principio que no, pero también sabes que te puede funcionar durante muchos años hasta que el sistema empiece a fallar.

-2/ Porque servía de propaganda del sistema. En el momento que se pusieron en marcha las coberturas sociales (como las pensiones y la sanidad) en la mayoría de los países Occidentales, en el mundo había una dualidad entre dos posibles sistemas. Además del nuestro (llamémosle capitalista para entendernos) estaba el sistema soviético. Lógicamente al sistema de aquí le interesaba “venderse” a sus propios ciudadanos y que estos se sintiesen afortunados por estar dentro de él. La gente veía que se jubilaba con una buena pensión, que se le atendía en el medico de forma gratuita y todo el mundo estaba contento y feliz.

Y así han pasado varias generaciones Occidentales, disfrutando de las coberturas de un sistema basado en una auténtica estafa, mirando hacia otro lado mientras a ellos les ha funcionado, aun a sabiendas que antes o después se derrumbaría.




Hay un argumento que hemos oído muchas veces, y es que hay que aumentar la población bien sea teniendo hijos, bien sea atrayendo emigración para que nos puedan pagar las pensiones.

Lógicamente esto lo único que hace es alargar el problema, el propio argumento reconoce la estructura piramidal del sistema, y la supuesta solución, lejos de arreglar el problema, lo único que hace es alargar en el tiempo la caída, ya que dentro de X años harían falta aún muchos más niños o más emigrantes y así sucesivamente hasta el infinito, puesto que como ya hemos explicado con un número estable de población  y una relación próxima a 1-1 de trabajador-pensionista no se sostendría. Siempre harían falta más trabajadores que pensionistas, creciendo más y más continuamente la población.

Pero hay quien sostiene que en realidad si es sostenible, porque la producción per cápita siempre es creciente y eso consigue que el sistema sea perpetuo. Bien aquí hay dos errores de planteamiento:

 - Primero, que no puedes extrapolar hechos del pasado hacia el futuro con garantías de que se vuelvan a repetir. Es decir, si por ejemplo entre 1950 y el 2000 la producción  per cápita aumentó X, no puedes suponer que entre el 2000 y el 2050, vaya a aumentar en la misma proporción. Suponer que eso vaya a ocurrir, ya es suponer muchísimo.  

- Segundo,  incluso dando por bueno que eso fuese a ocurrir, el sistema sería insostenible igualmente, porque el  nivel de producción per cápita no puede crecer hacia el infinito, no al menos hasta que descubran la forma de clonar el planeta y tener una serie N de planetas como en nuestro para explotar, cosa que de momento no parece que vaya a ocurrir.

Así que se mire por donde se mire es del todo insostenible, y como en todo timo piramidal, los primeros en entrar disfrutan de los beneficios del mismo sin apenas aportar, los siguientes reciben algo equitativo a lo aportado, y los últimos lo pierden todo o casi todo, recibiendo muchísimo menos de lo aportado por ellos. ¿Adivinan a que nivel de la pirámide pertenecemos Los Hijos de los 80?. Sí lo han acertado…

Por cierto,  aunque se ha hablado casi todo el texto de pensiones, el tema en realidad abarca también al sistema sanitario, con el que ocurre exactamente lo mismo, emplea la inmensa mayoría de sus recursos en la gente mayor, financiado por la gente que trabaja, entendiendo que la proporción sale favorable…hasta que deja de serlo.

Por eso las pensiones y la sanidad tal y como las conocemos tienen los días contados. Lógicamente no se dejara a la gente en la calle ni morir de hambre, se quedará una paga mínima, lo justo para ir tirando.

Pero poder “disfrutar de la jubilación” y de un sistema sanitario gratuito que parecía poder cubrirlo todo, son unos conceptos que sirvieron de propaganda del sistema y que fue sostenible durante un periodo concreto de la historia, pero es algo que ya está en tiempo de descuento. 

Por eso, entre otras cosas, en los próximos años veremos una reducción de la esperanza de vida media en países como Expaña.

Abróchense los cinturones, que lo que vienen son mucho más que curvas…






FICHARA

viernes, 4 de julio de 2014

Y EL PUESTO DE TRABAJO PASÓ A MEJOR VIDA


Hace unos días se lanzó Infojobs Freelance, el portal web más famoso de ofertas de puestos de trabajo acaba de sacar su versión en la que no se ofrecen puestos de trabajos, si no proyectos concretos que realizar.

Es una de las cosas que vamos a ver los Hijos de los 80, la desaparición gradual del concepto de puesto de trabajo “fijo” y la aparición cada vez más y más de profesionales que trabajen en proyectos concretos durante periodos determinados.

Varios economistas llevan tiempo diciéndolo, y es que el eterno tira y afloja entre empresa y trabajador casi nunca llega a un equilibrio en el que ambas partes estén contentos. 

Ni para una empresa es óptimo tener el compromiso de pagar unas nóminas fijas todos los meses independientemente de cómo vayan las cosas, ni para los empleados muchas veces resulta atractivo ni motivador involucrarse en tareas si el resultado en sus bolsillos va a ser el mismo independientemente del éxito final de las mismas.

El concepto de puesto de trabajo fijo y para toda la vida tuvo su sentido en la segunda mitad del SXX, cuando Occidente vivía una época de expansión económica sin límites, cuando todo estaba por hacer y cuando se creía que el crecimiento hacia el infinito era posible.

En ese contexto, con ese crecimiento sin freno, las empresas con sus imparables expansiones podían ofrecer cierta seguridad y comprometerse con unas condiciones “indefinidas” para quienes contrataban.





Pero ahora sabemos que ese crecimiento al infinito no es posible, por tanto lo que hoy va bien, mañana muy posiblemente deje de hacerlo, y en consecuencia la rigidez y la inflexibilidad solo son elementos que frenan la adaptación de cualquier organización a los nuevos escenarios y que por tanto no hacen sino acelerar la decadencia y el cierre de la organización.

Además, debemos de darnos cuenta de algo que también resulta fundamental, y es que tanto el sector primario (agricultura) como el secundario (industria) tienden a una automatización cada vez mayor. Por tanto nos queda solo el sector terciario (servicios) para poder encontrar empleo de forma significativa.

¿Y qué es lo que ocurre con los servicios? Pues que son necesarios, donde son necesarios, por quien son necesarios y cuando son necesarios. Un servicio no se puede almacenar, estocar o especular con él, y la mayoría de las veces tampoco se puede deslocalizar (aunque hay excepciones).

Esto nos lleva a que el trabajo se tendrá que realizar cuando realmente se necesite, en tiempo y lugar. Lógicamente esto nos lleva a una demanda irregular del trabajo, y por tanto dificulta muchísimo que una empresa pueda adquirir el compromiso de abonar unas nóminas de manera permanente, ya que esa misma empresa seguramente no tendrá esos ingresos de forma recurrente.

Por otra parte, y viéndolo desde el punto de vista del que demanda empleo, resulta mucho más motivador saber que tu ofreces tus servicios y conocimientos a proyectos concretos y que vas a ser responsable y “disfrutador” del éxito de los mismos, llevándote en la mayoría de los casos una parte mayor del valor generado en los mismos que la que te llevarías a cambio de una nómina fija en una empresa. 

Por no mencionar además que de trabajar para el señorito a trabajar para ti mismo y sentir los proyectos como propios, psicológicamente la cosa cambia notablemente.




Así que Los hijos de los 80 vamos a romper de raíz el eterno enfrentamiento empresa-trabajador que nunca tuvo solución.

Hace poco en una reunión de amigos nos dimos cuenta que éramos unos cuantos los que ya estábamos cotizando a la SS como autónomos (por cierto a saber si eso algún día nos sirve para algo, ya se verá…) y el comentario general era que sin duda es el futuro.

Tampoco me mal interpreten, por supuesto que el puesto de trabajo con una nómina abonada por una empresa seguirá existiendo, pero si hasta ahora había sido la forma mayoritaria de ganarse la vida, a partir de ahora será en todo caso solo una más, y muchos otros se la buscarán ofreciendo su know how a cada proyecto concreto de forma autónoma.

Lo que sí que creo que está prácticamente muerto (salvo en puestos de apenas generación de valor) es trabajar con una nómina fija, los trabajadores que estén a nómina en una empresa cada vez más tendrán un salario variable, dependiendo de su éxito y de los resultados finales de la organización. 

No puede ser de otra manera, la organización que no lo haga así y no comparta el éxito de sus proyectos con sus trabajadores, no estará sino que desperdiciando talento.

Esto, además nos lleva a una forma mucho más prudente de gestionar el consumo personal, ya que si tienes unos ingresos fijos puedes caer en la tentación de vivir al día (o casi al día) fundiendo cada € que cae en tu bolsillo, sabiendo que el mes que viene habrá más. Pero si sabes que dependes de que te salgan proyectos concretos, o del éxito de los proyectos de tu organización, esa concepción cambia, nos volvemos mucho más prudentes, y concebimos que una parte de los ingresos deben de ser para guardar.






Si se fijan lo que hacemos es cambiar una estabilidad externalizada (la nómina que un tercero se ha comprometido a pagarme mensualmente) por una estabilidad basada mucho más en la responsabilidad personal (guardar parte de lo que gano para el día de mañana).

En todo este contexto hay que entender también otro aspecto fundamental y es como se casa esto con la vida personal. Pero es que esto también está cambiando enormemente. 

Si hace 30 años lo estipulado para todo el mundo era casarse por la iglesia llegando virgen al matrimonio, tener 3 hijos, un perro y 4 peces, ahora todo esto se ha abierto complemente y hay tantas formas de vida como personas.

Yo ya conozco casos de gente que está viendo como el contexto laboral le está llevando a trabajar X meses al años y pasar Y meses sin hacerlo. En ocasiones los meses de trabajo son a miles de km de casa, y los meses sin trabajo los aprovechan para volver a casa, disfrutar de su gente y de su tiempo, y para seguir autoformándose (en Internet hoy en día te facilita ser un excelente autodidacta a precio 0). 

Esto no es mejor ni peor que lo de antes, al final es cuestión de la actitud que le pongas y como sepas aprovechar las cartas que te va dando la vida en función de cómo se esté desarrollando la partida.

Todo va a ser diferente, y dicen que el éxito es la capacidad de saber adaptarse al cambio, y tengan por seguro que tener miedo no resulta práctico ni útil. Así, que no tengan miedo, construyan una marca personal, y ofrezcan su talento al mundo.





FICHARA

viernes, 13 de junio de 2014

LA GENERACIÓN BLABLACAR



Me encanta cuando las cosas siguen su cauce natural y termina pasando lo que era lógico y de esperar. O por lo menos lógico y de esperar para aquellos que estaban analizando los acontecimientos de una forma objetiva sin dejarse influir por sentimentalismos, y que quizás precisamente por eso hicieron diagnósticos tan acertados que poco a poco se van cumpliendo.

Hace tiempo ya que algunos venían diciendo que esta mal llamada crisis no era tal, o al menos no era una crisis más, si no que era una de esas crisis llamadas sistémicas, que hacen que cuando sales de ellas no vuelvas a lo de antes, si no que cuando lo haces el modelo económico ha cambiado, y cuando esto ocurre cambia casi todo con él, la forma de entender el trabajo, el consumo, o la sociedad en sí misma.

No se me ocurre nada que represente mejor ahora mismo el cambio de modelo que estamos viviendo que el fenómeno de Blablacar. Está triunfando de manera aplastante y lo está haciendo precisamente porque encaja a la absoluta perfección en el nuevo modelo económico y social en el que ya hemos empezado a entrar.

¿En que consiste este nuevo modelo? Bueno pues cada vez conocemos más cosas de él y cada vez se va perfilando más, dejándonos ver hacia donde nos estamos dirigiendo. La base fundamental del tema es, como ya se ha escrito por ahí, que “la fiesta se ha terminado”, refiriéndose a que la era del hiperconsumismo y megadesperdicio que se ha vivido en Occidente durante el último medio siglo se ha agotado.




Se juntan dos fenómenos que hacen que esto irremediablemente sea así, por un lado parece que por fin nos damos cuenta y aceptamos que los recursos del planeta son los que son, y por otro se abre la posibilidad a cientos de millones de personas procedentes de países emergentes a subirse a la sociedad del consumo.Es decir, recursos limitados a repartir entre más gente, esto hace que el megaderroche de las sociedades Occidentales vivido hasta la fecha tenga que cortarse, y así está ocurriendo.

Bien, pues partiendo de esta base, empezamos a ver algunas de las características del nuevo modelo, como por ejemplo, menos sentido del individualismo, más sentido de la colectividad, más optimización de los recursos, o menos consumismo materialista y más vivir experiencias nuevas, y por supuesto muchísima conectividad entre la gente. No sé si se han dado cuenta, pero Blablacar, representa todas y cada una de esas cosas.

Por eso Blablacar es un servicio 100% de los nuevos tiempos, y triunfa especialmente entre la gente joven. Porque esa gente ha entendido a la perfección de que va esto. Ya han aceptado que no van a vivir como lo hicieron sus padres, y aquí no quiero entrar en si va a ser mejor o peor, lo que va a ser sin duda es muy diferente.

Si en los 80 y los 90 lo que molaba era irse de viaje en el coche nuevo, ahora lo que mola es irse de viaje compartiendo coche y conociendo gente nueva. Lo de antes se basaba en el consumismo, lo de ahora se basa en vivir experiencias nuevas.

Este fenómeno absolutamente imparable, no es ni mucho menos una moda pasajera, y de la misma forma que ocurre con Blablacar, empieza a ocurrir lo mismo con la vivienda, grupos de 3 o 4 personas que comparten piso de forma permanente y que acaban siendo entre ellos su propia familia, personalmente conozco ya algún caso.

Leí hace poco precisamente un artículo sobre esto, y una de las cosas que decía es que esa gente estaba viviendo con menos recursos materiales que sus padres, pero a la vez lo estaban teniendo más fácil para ser felices.




Y si lo piensan tiene todo el sentido del mundo, porque la felicidad humana depende mucho más de las relaciones con los demás que del materialismo.

Por eso yo le diría a la gente joven que no se preocupen demasiado cuando les dicen que van a vivir peor que sus padres. Que cambien la palabra peor por la palabra “diferente”, y que piensen que seguramente es más fácil encontrar la felicidad en una sociedad que se basa en la conectividad de las personas, la optimización de los recursos y las vivencias de nuevas experiencias, que en la sociedad vivida hasta ahora, donde parecía que lo más importante era que nueva TV o pantalones de marca te acababas de comprar.

Nosotros, en el fondo, podremos ser más felices que ellos, o quizás incluso lo estamos siendo ya.



FICHARA

miércoles, 30 de abril de 2014

LO QUE NADIE QUIERE CONTAR (II)



De todos los post que se han escrito en este blog, el que más ha gustado, el más compartido y leído ha sido LO QUE NADIE QUIERE CONTAR. En esa entrada se hablaba de como lo que está pasando en el mundo es en realidad que muchos países que dábamos por supuesto que nunca despertarían, lo están empezando a hacer, y que frente a eso, la supremacía Occidental está viniéndose a menos.

En realidad casi todo el blog va un poco sobre eso, sobre como los que somos hijos de los 80 vamos a pasar de ver de niños un mundo donde Occidente lo dominaba todo, a ver cada vez más un mundo totalmente globalizado donde las diferencias entre países cada vez son más difusas, y como lo es de hecho, el mismo concepto en sí mismo de país.

Bien, lo que se explicaba en aquel post, lo que está realmente pasando en el mundo y que se ha puesto de manifiesto en Occidente de manera clara desde 2008 es algo en realidad muy sencillo de entender y que puede explicarse en minuto y medio. Y no tiene nada que ver con las hipotecas basura, ni con el €, ni con la corrupción política.

Todo eso son aspectos superficiales que para nada corresponden a la verdadera explicación de lo que está pasando en nuestro globo.  Explicación que por cierto jamás oirán a ningún dirigente político, o al menos a ninguno occidental, debido a las connotaciones sociales que pueda tener.

Sin enrollarme más (hoy me había propuesto que el post quedase corto), vamos con el razonamiento y explicación de minuto y medio sobre lo que realmente está pasando en el mundo, y que cualquiera puede entender.

En este globo somos 7.000 millones de personas. Es pura, material y físicamente IMPOSIBLE que los 7.000 millones de personas vivan como la clase media occidental, o al menos como la clase media occidental de hasta 2008. Esto es algo que todo el mundo puede entender y que cualquiera estará de acuerdo.Es un problema de recursos físicos del planeta.

7.000 millones de personas no pueden tener por ejemplo coche, o coger un avión para irse de vacaciones aunque sea solo un vuelo al año y en una compañía low-cost.




Bien, teniendo claro pues que 7.000 millones de personas no pueden tener ese ritmo de vida, solo nos quedan 3 opciones posibles:

1/ Aceptar la desigualdad. Unos pocos tendrán esa forma de vida y la gran mayoría no.
2/ Igualar por abajo. Si llegamos a la conclusión de que las desigualdades son tremendamente injustas y que la prioridad debe de ser evitarlas, como es físicamente imposible igualar por arriba, la única opción posible es igualar hacia abajo.
3/ Dejar de ser 7.000 millones de personas compartiendo globo y pasar a ser por ejemplo ¼ de esa población.

Comenzando por la última, parece claro que eso no va a pasar. O al menos no va a pasar en un periodo de tiempo en el que los hijos de los 80 lo vayamos a ver. Sí que es muy posible (personalmente creo que seguro) que a muy largo plazo se pongan medidas a nivel global de control de la natalidad, pero en cualquier caso es algo que tardará mucho en llegar, y que la reducción de la población se hará sin grandes traumas (ni guerras ni virus ni cosas similares) si no que será un proceso calmado y que por tanto llevará su tiempo.

Bien, descartada en un plazo de tiempo que podamos llegar a ver la 3ra opción, vayamos a fijarnos en la 2da. Igualar por abajo. Quizás algunos de los que estén leyendo esto pensarán que lo prefieren antes de que haya grandes desigualdades porque eso les parece tremendamente injusto. Y tienen razón, es extremadamente injusto.

Pero pensemos por un momento lo que significaría igualar por abajo, vivir 7.000 millones de personas de una forma uniforme. Realmente supondría un frenazo de desarrollo y progreso científico y tecnológico tremendo. Y el desarrollo científico y tecnológico no es solo tener un Smartphone en el bolsillo, es por ejemplo también desarrollar nuevos avances médicos. Sería como meternos en una especie de II Edad Media o II Edad Oscura.
Por lo tanto la 2da opción, la de igualarnos todos por abajo parece que tampoco es deseable del todo.




Nos queda entonces pues una sola opción, la 1ra, la de la desigualdad. Aceptar que mientras seamos 7.000 millones de personas en este planeta la única forma de que algunos vivan como un ciudadano medio occidental hasta 2008 es justamente esa, que solo lo hagan algunos.

Si nos paramos a pensar, siempre se ha escogido esa opción, la de que sean unos pocos los que vivan así y la gran mayoría no lo hagan. Eso no es nuevo, no es algo que comenzase en 2008, lleva siendo así un montón de décadas, por no decir algunos siglos ya.

¿Entonces, si siempre ha sido así, si siempre ha habido desigualdad, que es lo que está pasando y cuál está siendo la gran diferencia desde 2008?
Muy fácil, y aquí viene lo duro de verdad y lo que ningún dirigente occidental se atreve a reconocer: ”El criterio para determinar quién accede a ese nivel de vida y quien no ha cambiado radicalmente.”

El criterio hasta 2008 (no es matemático lo del 2008 pero lo utilizo como referencia por ser el año en el que se puso de manifiesto lo que estamos llamando “crisis”) era que se determinaba quien accedía a ese nivel de vida y quién no bajo algo muy simple: donde habías nacido.

Si el mundo te había sonreído y habías tenido la suerte de nacer en un país rico, industrializado, desarrollado…en definitiva occidental estabas de suerte, a alguien de ahí arriba le habías caído bien y te había traído a vivir al llamado 1er mundo.
Ese era el criterio, si nacías en un país occidental accedías a ese nivel de vida, y si no, no. No tenías ninguna posibilidad.

El gran cambio que estamos viviendo, lo que realmente está pasando en el mundo, es que ese criterio se ha roto. Ahora ya no se determina quien accede a ese nivel de vida por donde hayas nacido, sino que son otros factores los que lo hacen.

Por tanto se puede decir que la protección que les daban los estados occidentales a sus ciudadanos cada día que pasa se diluye más, los conceptos 1er y 3er mundo se difuminan cada vez más y se entremezclan en lo que se ha pasado a llamar 4to mundo (la pobreza dentro de los países supuestamente ricos).




Asimilando lo que se acaba de exponer se pueden explicar muchísimas cosas y fenómenos, como porqué los movimientos de extrema derecha cada vez tienen más fuerza en Occidente (y los de extrema izquierda que en el fondo comparten muchas cosas, ya saben los extremos se tocan), o como la verdadera lucha y sed ahora mismo en el mundo es por el talento venga de donde venga, o entrever hacia qué mundo vamos.

Pero no me quiero meter ahí por no marear más por hoy, y tampoco quiero ponerme a explicar cuáles son los actuales criterios para determinar quién accede a un determinado nivel de vida y quien no (sería largo de explicar y más duro aún de asimilar así que lo dejamos para otra ocasión que hoy ya se ha dado bastante caña).

Solamente quédense con una idea muy simple: 7.000 millones de personas no pueden vivir como el occidental medio de hasta 2008 y ante eso la única opción que queda es la que ha quedado siempre, que hayan grandes desigualdades. Lo que ha cambiado es el criterio para determinar quién accede a ese nivel de vida y quién no. Haber nacido en el llamado 1er mundo ya no vale.

Y para acabar les dejo con una foto que me impactó, la de los líderes de los BRICS posando para mayor cachondeo en orden del acrónimo, y sí los BRICS no es solo un nombre asignado a los emergentes más potentes,  sino que estos 5 países tienen sus propias cumbres y se reúnen para organizarse y hablar de sus cosas. ¿Se imaginan algo así en los 80?






FICHARA